sábado, 27 de diciembre de 2014

PUERTA PURCHENA IDEAL 24/12/14. Pilar Quirosa-Cheyrouze

RAFAEL DE CÓZAR


La última vez que pude saludar a nuestro querido amigo Rafael de Cózar fue en Málaga, con motivo de la reunión del jurado de los XX Premios Andalucía de la Crítica, que se celebró durante los días 28 y 29 de marzo en la sede del Centro Andaluz de las Letras de la calle Álamo. Queda el recuerdo y aparecemos abrazados en la fotografía de familia, junto a los compañeros: Antonio Hernández, Francisco Morales Lomas, Manuel Gahete, José Cabrera Martos, Paloma Fernández Gomá, Carlos Clementson, Rosa Díaz, Remedios Sánchez, Antonio Moreno Ayora, José Sarria, José Antonio Santano, Ricardo Bellveser y Paco Huelva. Faltan en la instantánea Antonio Garrido Moraga y Juan Gaitán, que tuvieron que ausentarse.
Un fuego incendió la noche, más allá de la metáfora insospechada, la tragedia que se encontraba agazapada tras las paredes de su hogar sevillano de Bormujos, retando al destino. Aciaga noche. Rafael quería, en lo que por desgracia fueron sus últimas horas de vida, salvar su valiosa y querida biblioteca. Tantos libros consultados, las páginas que le hablaban y le acompañaban con esa verdad que parece indestructible, lejos del desaliento. Sutil y necesario ofrecimiento que hace que, a veces, la existencia sea más amable y confortadora, tantas horas anidando en la cadencia y en el sosiego, en la calidez de un exilio interior, dedicado en cuerpo y alma a su pasión: el goce del encuentro con las letras, el constante descubrimiento, antes de que llegase la voraz ráfaga del estupor, el final inclemente.
Era un caballero, Rafael. Recuerdo nuestras risas y complicidad, su sombrero andaluz y su gorro árabe -compartíamos lugar de nacimiento, Tetuán- y tantas secuencias vividas en el tiempo. Le recuerdo especialmente departiendo con los amigos en Almería, con motivo de los cursos de la Universidad de Verano celebrados en la sede del Hotel Catedral –Poesía en Internet-, un encuentro que dirigió Miguel Naveros en julio de 2008, en el que participamos por aquellos días. Rafael de Cózar fue también uno de los personajes incluidos por Arturo Pérez Reverte, entrañable Fito Cózar, en la serie novelada del capitán Alatriste. Del amigo, hoy recordamos muy especialmente su humor, su alegría y sus impresionantes conocimientos a través de su cátedra de Literatura de la Universidad de Sevilla y su gran trayectoria como poeta, narrador y ensayista, especializado en la obra de Carlos Edmundo de Ory y en el estudio de las vanguardias. Fue galardonado, entre otros reconocimientos, con el premio Vargas Llosa de Novela en 1996. Su biografía personal ha representado todo un canto a la vida. Era un enamorado del amor, en mayúsculas, algo que nos queda para siempre a través de sus libros, con la riqueza de algo que no puede destruirse, porque está anclado en la palabra.
Quisiera que la voz y el afecto de Rafael nos acompañasen, con una brizna de esperanza, en estas horas de encuentros navideños. Porque es la vida que hoy vivimos y, como él mismo nos decía, es la propia existencia la que nos reclama este reto. Que el paso de esta noche –aunque lógicamente no sea la nochebuena deseada- y a través de sus sabios y humanos versos, nazca una estela que nos reconcilie, de alguna manera, con el mundo.



domingo, 14 de diciembre de 2014

martes, 9 de diciembre de 2014

                                          PAZ        AMOR             DIGNIDAD             JUSTICIA          VERDAD


COMPRENSIÓN


                   N         A           V            I         D           A         D


               
                      


                                              Con mis mejores deseos, felices

                                    fiestas a todos.


                                                                                   Paloma Fernández Gomá